Trascendencia
-¡Y así es la vida ! P ensaba sentada en aquella banca del Parque. La verdad se le atropellaban las ideas, no entendía porque intentaba dilucidar tantas cosas al mismo tiempo, ni siquiera estaba segura que impulsaba tanta cavilación. En realidad era algo normal, su mente era inquieta. Su búsqueda de “algo más” no terminaba nunca. Ella quería trascender. Decidió dejar atrás aquel parque solitario y oscuro (a fin de cuentas, no era como que vivía en la ciudad más segura del mundo), así empezó a caminar aunque siempre sumida en sus pensamientos, se detuvo en una café y se dijo así misma -hoy no quiero beber, prefiero un café bien caliente y terminar de leer este libro que me ha atrapado mucho-. Así pues ordenó un expreso largo y se sentó en la mesa que se encontraba más alejada de la gente. Aquel café estaba lleno de hombres, la mayoría algo “grandes” y casi todos discutían sobre el mismo tópico; política nacional, lo cual era bastante lógico tomando en cuenta que se encontraba...